como inscribirse para las casas que regala el gobierno

O si le podemos decir Oí Pedrín, aquí seguimos, no nos vendimos, no claudicamos, no nos rendimos?
Y del Tata Don Juan, vale sólo por sus apellidos Chávez Alonso, su sangre purépecha, el sombrero que más lo cubría y lo mostraba, como si un pasamontañas portara? .
Del grupo ibérico de Rock Punk Arzua25, esta rola llamada Zapatista, del disco Bienvenido a la Resistencia.
No mi buen, si le digo que el zapatismo ya no es descuento farmacia mas vida lo que era antes, se acuerda cómo hace casi 20 años nos emocionábamos con las imágenes de los muertos tan anónimos que ni rostro ni nombre alcanzaban, tan lejanos, tan indígenas, tan.Ahora descubre que el Estado no sólo renuncia a ser un amortiguador en el vendaval de despojos que es el Neoliberalismo, sino que, además, acude presuroso a disputarse las migajas que el verdadero Poder le arroja?que se puede pasar de una averiguación judicial a una lista de candidatos presidenciales para el 2018, con sólo algunas decenas de millones de dólares, un buen Photoshop y una telenovela rosa.Y, bueno, ya en esto de cuestionar Esto de tomar otro nombre y ocultar el rostro, es para escondernos del enemigo o para desafiar su escalafón de mausoleo, su nomenclatura jerárquica, sus ofertas de compra-venta así sea disfrazadas de puestos burocráticos, premios, loas y alabanzas.O nos impone sigan, no se rindan, no claudiquen, no se vendan?Es madrugada, y si a mí me preguntaran, que no lo han hecho, diría que el problema con los muertos son los vivos.El no has muerto puede no ser más que una consigna, si nadie sigue caminando. .Alguna vez, después de leer El Evangelio según Jesucristo de José Saramago, la Chapis buscó al literato y compañero para decirle no sólo que no le gustaba su libro, también que ella iba a escribir su propia versión del tema. .No se aceptan encapuchados, decretaron (y ni pensar en poner una reclamación en la conapred por discriminar la forma de vestir). .Por cierto, Ocosingo queda en Medio Oriente?La necesidad de algo hacer frente a la injusticia milenaria, esa indignación que sentimos como la característica más contundente de humanidad. .
Lo dicho, están acabados, ya ni a la prensa invitan a sus celebraciones, qué pueden celebrar como no sea nuestra absolución o condena?
Mire usted, lo que pasa es que el mundo es redondo, da vueltas, cambia. .O nos preguntamos se dio un paso en el camino?, hay quién lo sigue andando?O se adjudica uno mismo el título de vocero de ellos. .No pretendemos lugar alguno en museos, tesis, biografías, libros.La medida de nuestro éxito o fracaso está en lo que de nosotros aparezca en los medios de paga, en las tesis, en los comentarios, en los pulgares arriba, en los libros de historia, en los museos?Ah, pero cuando cosechan una derrota, ahí sí democratizan la responsabilidad y se autoexcluyen.Así que, en el aliento postrero, una zapatista, un zapatista, nos preguntamos me recordarán?



«Primero entran, ocupan, venden tus electrodomésticos y hasta te arrancan las puertas para ganar dinero y, además, se quedan a vivir entre la mugre robando la luz de la calle y hasta el agua y nadie hace nada explica.