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Fue porque entraste en una crisis: era tiempo de dejar de ir sólo porque tus padres iban; y no llegaste a encontrar cuando es el descuento del 50 en los supermercados porqué debías.
Pero si lo pensás en realidad es un término bastante negativo, que tiene poco de honroso para quien se lo auto-atribuye, ya que significa "un católico que no vive como católico "un católico que no es un buen católico "un católico que no parece católico.
Es decir, casi nadie decide dejar de ir a Misa.
Pero no es una representación teatral Es algo vivo, que pasa ahora.Desde esta perspectiva, faltar a Misa es una acto de rebeldía.Posiblemente vos pertenecés a una de estas tres categorías de personas: a) Católico que ibas a Misa con tus padres cuando eras chico y un día durante la adolescencia dejaste.Imagináte que alguien dejara de asistir a un asado porque en los asados siempre pasa lo mismo (Perdón a la Misa por la comparación).Es decir, dejar de estar como una estatua y comenzar a estar atento, responder, rezar, cantar, evitar las distracciones, etc.En aquellos que van y después no son honestos, lo que es malo es ser deshonestos no el hecho de ir a Misa que sigue siendo algo bueno aunque ellos después se porten mal Además la causa de su supuesta deshonestidad no es.No parece que lo que te pide Dios -1 de las 168 horas de la semana- sea una pretensión excesiva.Nunca encontrarás un motivo positivo para dejar de ir a Misa, que sea virtuoso, es decir que provenga de algo valioso, que dé valor al acto de no ir, que demuestre que es mejor no ir que.
En realidad los motivos que siguen son sólo excusas para cubrir este primero.
No es necesario comulgar, ni hay ninguna obligación de hacerlo.
Uno ha dejado de ponerse frente a Dios para ponerse frente a sí mismo.El iter es bastante común: se deja de ir un domingo por dejadez y pereza, o porque le daba vergüenza confesarse; y como no se confesaba, no podía comulgar; y como no comulgaba se sentía mal en Misa; y como se sentía mal.Ha dejado de ser teocéntrico, de vivir centrado en la Eucaristía semanal.Se va a Misa a honrar a Dios y no a honrarte a vos.Sentando la base de que casi siempre el comenzar a faltar a Misa el domingo responde a una actitud caprichosa, a la que es muy difícil refutar -precisamente por su falta de racionalidad- acá tenés unas consideraciones sobre el precepto dominical y la importancia.